el peso de los días


todo es posible gracias a las contradicciones

Publicado en el peso de los días el 3 de Septiembre, 2005, 3:51 por paralelojuan

hacer como si nada existiera

¿no ves? esto es lo que pasa

Publicado en el peso de los días el 22 de Agosto, 2005, 13:26 por paralelojuan

esto es lo que pasa.  Uno dice lo que cree conveniente y lo que cree cierto en un momento determinado.  Ahora resulta que nada es como es y que el único que puede acabar con este mar de confusiones soy yo.  Valiente  jinete apocalíptico me ha tocado

y todo es tan claro, tanta claridad desde la última vez que la vi.  En todo caso debe ser eso, el no verla, que me distorsiona el sentido de las cosas y de las relaciones entre las cosas

es todo tan claro.  ¿Por qué no puedo abrazarla cada vez que quiera? y besarla, sencillo.  Un beso suave, sólo uno, uno lento, así, despacio, sintiendo su legua de gato de peluche entrar en mi boca, sintiendo su saliva dulce y sus labios.  Sólo uno, uno por día, a escondidas, en el baño, en la cafetería o en los corredores

lo mejor de todo es que no quiero dejar de pensar en ella.  Y es lo mejor de todo ya que, aunque quisiera, no puedo dejar de hacerlo

ups

Publicado en el peso de los días el 20 de Agosto, 2005, 2:38 por paralelojuan

creo que estoy mal.  Digo, un poco borracho.  Las teclas se confunden

La quiero y eso es lo que importa.  Al menos a mí me importa

y ya

Publicado en el peso de los días el 19 de Agosto, 2005, 10:55 por paralelojuan

si.  Creo que ya es suficiente.

está bien que las mujeres silenciosas me gustan.  No soporto las mujeres que hablan todo el tiempo y que no pueden dejar de hacerlo.  Algunas veces he pensado que necesito ser escuchado, que puede ser que tenga la necesidad imperiosa de ser escuchado.  Tal vez me deba casar con mi sicóloga.  Ahora ella se ríe, me gusta que se ría

pero no es de ella, para eso habrá tiempo, para eso hay tiempo

y la verdad es que no sé que hacer.  Ahora dice que todos nos sentimos así, que en algún momento todos nos hemos sentido así.  Y es ese genérico que odio.  Si todos en un momento nos hemos sentido así y si está claro que no necesito su amor para sentirme enamorado, puedo simplemente prescindir de su compañía.  Sí, está bien, me siento solo.  Pero no importa.  O sí importa, sólo que no la voy a llamar.  No a la llamada telefónica.  Esta acostumbrada a que corran tras ella, lo sé porque yo igual.  Y quiero hacerlo, correr, pero no lo quiero hacer.  Es decir, sé que es mañé y todo (pero que se le va a hacer), quiero encontrarme con alguien en el medio.  Quiero tropezarme con alguien que corre desesperadamente hacia mí, tropezarme porque corro desesperadamente hacia ella.  Eso es.  Eso si sería una novedad.  New life.  Y está claro que eso es lo que quiero.  No más historias aburridoras como cajas de martillos (Duro de Matar, en Duro de Matar está la cita exacta), no más culebrones llenos de referencias a novelas colombo-veneco-mexicanas, llenos de lágrimas y de dolor inútil.  Por primera vez quiero un punto medio.  Por primera vez estoy preparado para el extremo centro.  Ese debe ser el lugar del amor.  Descubro que continuo siendo un hombre con profunda fe

the New Blond.  Creo que es hora de que se convierta en un nombre.  Uno más.  Creo que estoy preparado para deshacerme de ella.  Mi madre me preguntará y no sabré que decirle.  Tal vez que hace días que no la veo, que no nos hablamos por teléfono desde el martes, que es mejor así, que teníamos diferencias irreconciliables, que era algo pasajero, que no importa, que así son las cosas, que ella me educó para estar solo, que no soporto la compañía por mucho tiempo, que no nos pudimos encontrar, que desapareció, que no sé nada de ella, que está de viaje, que volvió con su anterior compañero, que quiero estar solo, que quiere estar sola, que se puso muy intensa, que me puse muy intenso, que la última vez que nos vimos no quedamos en nada y entonces no supe que hacer y decidí esperar a que llamara ya que.  Nada.  Le diré que no sé nada.  Le diré la verdad.  Que no sé que es el amor, pero eso que ella me ofrece no se me parece en lo absoluto, no se parece en nada.  Ni la sombra.  Que sólo espero.  Que eso hago.  Espero.  Eso es.  Esa es mi respuesta

¿Ahora qué hacer con los días y con los silencios y con las sensaciones y con todo?

¿Ahora qué hacer con todo esto que no sé dónde poner?

Ahora el aire que respiro cuesta

Ahora todo vuelve a tener el mismo color.  Ya lo conozco y no me asusta

Publicado en el peso de los días el 9 de Agosto, 2005, 9:24 por paralelojuan

ahora todo es más complicado

ahora que han aparecido los besos y el contacto de la piel con la piel y la necesidad de verla y de oirla y de abrazarla y de tenerla cerca

sí, ahora todo es más complicado

y verla, allá, lejos, pasando sin mirarme y las preguntas esas que aparecen (que con los años reconozco como inseguridad) ¿estarás pensando en mí?

yo no dejo de hacerlo.  Y su recuerdo en mi cama aparece constantemente.  Aparece todo el tiempo.  Y su olor y su rostro de lado y abrir los ojos y descubrirla mirándome y dormir y despertar de nuevo y descubrirla mirándome

¿en dónde estás? ¿estarás pensando en mí? sé que necesito muchas palabras, sé que necesito, sobre todo, las suyas

todo era más sencillo antes del domingo, pero me gustan estas nuevas complicaciones.  Hacen que recuerde que todavía hay un corazón, que no soy invulnerable, que estoy vivo

sí, tengo 29 años y estoy vivo

(a veces las trompetas son necesarias)

1

Publicado en el peso de los días el 18 de Julio, 2005, 12:28 por paralelojuan

ahora todo es como cuando uno sabe que no debió, bajo ninguna circunstancia, haber abierto los ojos por la mañana.  El tedio de no saber y no poder y deber, sobre todo eso, el deber que es permanente.  Pero las ganas que no aparecen y ahí si pesa más la falta de necesidad.  Ya que todo importa nada, que más da cuando las palabras tampoco significan.  (nada)

10:57am

18-07-2005

y es como si todo fuera agua.  Una bomba, sí, una bomba.  Una gran explosión y el fuego y los gritos y los gestos.  Una bomba sería una salvación.  Una gran explosión, así no tendría que hacer lo que no puedo hacer, y no es que no quiera, es que simplemente no puedo.  Como todo, a nadie, medianamente inteligente, se le ocurriría poner una bomba en un colegio.  Ni siquiera a mí que quisiera que todo explotara.  Ni siquiera a mí que necesito todo